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Mostrando entradas de 2014

Versos robados

Estás hecha de felicidad. Te miro y veo felicidad. Te escucho y oigo felicidad. Te huelo y aspiro felicidad. Te beso y saboreo la felicidad. Y te toco y sé con toda certeza que estoy acariciando felicidad.

Amor a primera flecha V

-Desmo, llevamos aquí varios días y ni siquiera me has dirigido la palabra. Lo siento. Lo siento de verdad...  Sé que te vas a enfadar, pero ¿cuál es la pena máxima, Desmo? -La pena máxima -ríe nervioso-... Qué gracia. -Desmo... Se levanta del suelo y mira a Eda furioso. -¡La pena máxima se basa en echarnos de aquí! -grita enfadado. Agarra a Eda por los hombros y lo acerca a unos tres centímetros de su cara- ¿Sabes lo que es el purgatorio? La gente en el mundo de los humanos piensa que el purgatorio es un sitio al que vas a hacer tiempo, pero lo que no saben es que el purgatorio es precisamente su mundo. No como ellos lo ven, pero está ahí mismo -sus ojos se enrojecen completamente y se abren de par en par coléricos-. ¡Si nos envían al purgatorio, nos envían al mundo de los humanos, pero no con ellos! Solo como espectadores; no podemos interactuar con ellos, ni entre nosotros, ni con nadie. Estamos solos rodeados de gente. Por toda la eternidad. -Yo-yo-y...

Amor a primera flecha IV

-El mostrador cierra a las 15:00, lo siento. Entréguenlo mañana, si son tan amables. -No, usted no lo entiende -replica Desmo visiblemente nervioso-; esto es algo importante. -Nada tan importante como para que yo no me vaya a comer. Vuelvan mañana, si son tan amables. -¡Le digo que es importante, ángel de pacotilla con aspiraciones a alfombra de recibidor! -¿Disculpe? Póngase como quiera, pero esta ventanilla está cerrada. -¡Me cago en la burocracia y en el desgraciado que te dio tus alas! -Desmo -murmura Eda-, que vienen los guardianes. -¿Algún problema por aquí? -gruñe el ángel guardián más robusto del grupo. -Este señor -dice el funcionario- se está comportando como un auténtico tarado. ¡Parece un humano! -Acompáñenos, si es tan amable. -¡No soy tan amable! -grita Desmo absolutamente desquiciado- Esto es muy importante, más importante de lo que es cualquiera de sus absurdos trabajos. El futuro del universo depende de que yo entregue este impr...

El tesoro está bajo la cruz roja

-A propósito de esa pregunta le diré que no deseo nada, ¿qué podría desear? Llevo ya mucho tiempo sintiendo algo dentro de mí que no puedo explicar, y diría que he alcanzado la felicidad máxima; no la momentánea, sino la que es para siempre. Y sí, hoy se me ha presentado todo esto de una manera tan clara que hasta alguien como yo lo podría entender. El sol salió esta mañana antes de tiempo regando las nubes con un tinte rosado, y eso me recordó a aquel atardecer. ¡Cómo brillaban las olas naranjas al pie de aquel islote! Casi puedo sentir ahora la brisa fría del mar... Pero no, hoy ha hecho un buen día, un maravilloso día: el cielo nos ha mostrado su cara más azul y se ha bañado en unas pocas nubes algodonadas y deshilachadas. Aprovechando el último hálito caluroso del verano, me he sentado en un banco de madera bajo el sol para que mi helado se derritiera un poco más y que así pudiera beberlo. Unas gotas de nata con trozos de galleta han caído en mi pantalón dejando un reguero dulc...

Confesión desde la casilla correcta

Mi brownie con helado, mi desván destartalado, mi gatito abandonado, mi eslavo proletario, mi lienzo acabado, mi Halcón Milenario. Mi Hummer limusina, mi Supersubmarina, mi brillante turmalina, mi cowboy de Madrid, mi bol de sopa china, mi Lilo y mi Stitch. Mi desierto de Nevada, mi mansión encantada, mi canción mejor cantada, mi “Mente maravillosa”, mi fotografía retocada, mi subidón de glucosa. Mi "Hora de aventuras", mi seriedad y mis locuras, mi madrugada a oscuras, mi querida Coca-Cola, mi miedo a las alturas, mi casa cuando estoy sola. Mi tono de mensaje, mi estudiado tatuaje, mi aversión por los masajes, mi Pablo Alborán, mis dulces chantajes, mi añorado Action Man. Mi extraterrestre cotilla, mi (¿futura?) chinchilla, mis temidas cosquillas, mi "Rhapsody in blue", mi llave amarilla: todo eso eres tú.

Amor a primera flecha III

-A ver, Goyo, calma. ¿Conoces a esa mujer? -pregunta Eda con gesto de incredulidad. -¿Que si la conozco? ¡Es mi jefa! -Ay, Desmo, que la he liado bien. -Bueno, tranquilidad, Goyo. Lo importante es que tu reacción ha sido de sorpresa, por lo que la flecha no parece haber hecho efecto aún. Al menos no completamente. -A ver, pensándolo con frialdad, Inma no es tan horrible -añade Goyo. -¡Hala, ya ha empezado! -Desmo se tapa la cara con las manos. -Goyo, es ahora o nunca: tenemos que entrar en tu alma antes de que sea demasiado tarde. -Antes de permitiros que cambiéis las cosas quiero haceros una pregunta: según habéis lanzado las flechas, ¿Inma me correspondería? -Sí -responde Eda rápidamente. -Pero cállate, imbécil, ¡que eso es información clasificada! -grita Desmo. -Pues entonces no quiero que me hagáis nada. Ya era hora de que los de arriba se pusieran de acuerdo para hacerme feliz. -No, Goyo -replica Desmo-, esto no funciona así....

Amor a primera flecha II

-¿Lo ves? ¿Es ese? -¿Después de todo esto aún no sabes quién es el tipo a quien le has arruinado la vida equivocándote de flecha? -Sí... y creo que eres tú -ríe. -Mira, angelote de octava clase... -Oye, oye, sin faltar. -Hmm... perdona, es que estoy nervioso -se quita el sudor de la frente aún con el arco en la mano-. Vale, cuando cruce la puerta lo asaltamos. -Se va a asustar. -¿A mí qué me importa que se asuste? ¿Vas a seguir mis órdenes? -Sí, señor -saluda como un militar. -Bien, pues cuando yo te diga, lanza un haz de luz a través de la tercera ventana de la derecha y manda unos cantos elegantes. -¿Cantos en plan Evangelino Omnipresentis o más Misericordia Streisand? -¿Tú crees que esta es ocasión para poner a Evangelino Omnipresentis? ¿Quieres que se vuelva loco? -Oye, y ¿todo esto es necesario? Lo de la parafernalia, digo. -Vaya pregunta, ¡pues claro! Al fin y al cabo los humanos no saben nada de nuestro mundo; ha...

Amor a primera flecha I

-Creo que te has equivocado. -No, si era ese. -Que no, que ese es calvo, y el otro era rubio. -Bromeas... ¿verdad? Dime que sí... -Ya la has liado; los de arriba nos van a cortar el cuello. ¡Míra! ¡Míralo! ¡Es calvo! -Ay... ay... ¡ay! Perdón. ¡Madre mía! El ángel comienza a caminar de un lado a otro, mordiéndose las uñas y tirándose de las vestiduras  hacia arriba para evitar que se le caigan con tanto paseo. -Quizá podamos quitarle la flecha que lleva en.. ¡¿el culo?! ¡¿Le has clavado la flecha en el culo?! -Ay, yo qué sé... Pues imagino que sí; me he puesto nervioso. Solo llevo unos días en esto. No me eches la culpa por no tener tanta experiencia como tú. -No es eso, ¡es que esto es un error de manual!  -Si eres tan listo dime qué podemos hacer. Vamos. -Pues... quizá tengamos que recurrir al plan de emergencia. -¿Plan de emergencia? No me suena eso. -Volumen 147: el mundo mortal. Capítulo 6, página 583. Al lado de la foto...

Después dio media vuelta

Este era uno de esos momentos en los que ella se arrepentía de no haberse puesto en forma mucho antes; no llevaba demasiado tiempo corriendo, pero su cuerpo no era capaz de soportar tanto esfuerzo después de un verano entero comiendo helados y viendo la televisión.  Aún no podía creer que aquella gente, a la que consideraba su familia, estuviera a punto de subirse a un tren sin haber dicho nada a nadie; ellos se marchaban lejos sin despedirse, sin motivo, sin destino, sin ella.  Cuando llegó a la estación paró bruscamente y puso la mano sobre su pecho como si quisiera evitar que el corazón saliera de allí de un salto. Buscaba con la mirada el andén 14, que era del que, según le habían dicho, partía el tren con destino a Ninguna Parte que sus amigos iban a coger. Detrás de un mostrador de información, a unos cincuenta metros por delante de ella, se atisbaban un uno y un cuatro. Reanudó su marcha trotando como un caballo herido, jadeando y tratando de ocultar con la cab...

¡Enrique tenía razón!

Esta mente nuestra es como una caja abierta llena de serrín: cuando sopla el viento, el contenido tarda menos de un segundo en desaparecer por completo. Menos mal que, aparte de serrín, hay unas ramitas un poco más pesadas que aguantan las embestidas del fuerte viento de vez en cuando... aunque no siempre. Y, entonces, ¿por qué no tenemos la cabeza vacía (al menos algunos)? Pues imagino que es porque tenemos, debajo de las ramitas y el serrín, unas pequeñas bolitas de plomo que aguantan lo que sea; esas sí que se anclan al fondo de la caja sin apenas moverse un ápice. A veces el viento sopla muy fuerte, como un huracán. El serrín desaparece completamente, las ramitas se revuelven hasta perderse en el cielo y las bolitas de plomo se agarran como pueden para sobrevivir a la tempestad. ¿Que esto a qué viene? Pues a que, después de todo, nunca olvidé cómo quererte. 

La vida (tercera) del gato gris

La noche era ya cerrada y, a pesar de ser primavera, hacía bastante frío. Serían las dos de la mañana cuando el gato salió espantado del callejón; el perro con el que quería jugar le mordió el muslo derecho hasta hacerlo sangrar.  Caminó despacio por la acera, tiritando de frío y dolor, y tan impactado por lo que había ocurrido que apenas podía pensar en ello. Aunque el trayecto a casa no era largo, para él fue una eternidad; aquel con quien se cruzaba observaba atentamente y sin pudor cómo se tambaleaba y sollozaba. Cada vez hacía más frío... Él sabía perfectamente que no podía fiarse de los perros; son siempre malos con los gatos... Una vez estuvo en casa, el calor del hogar parecía no ser suficiente para calmar todo el frío que sentía, ese frío que no estaba solo en su piel. Cuando sus patas recuperaron la movilidad al completo, y sus bigotes, la sensibilidad, tuvo tiempo para preguntarse por qué... por qué ese perro, que parecía un amigo, le había sorprendido con ...

Oda (anual) a la alegría II

14. Francia: a los franceses solo los salva lo bonito que es su idioma. En la actuación de TWIN TWIN vimos un intento de disparate musical como el de Pollapönk, pero con distinto resultado. El conjunto música-puesta en escena quedó muy flojo y, aunque se agradece la frase en castellano, la estética no salva el espectáculo. Lo siento, Francia. 15. Rusia: ay, ay, ay, estos rusos últimamente no dan una. La canción era demasiado aburrida, una de las hermanas Tomalchevy parecía totalmente atemorizada, la puesta en escena distraía pero no ocultaba las debilidades de "Shine"... Mal, todo mal. Suerte el próximo año. 16. Italia: no vamos a ningún lado comentando esto. Canción aburrida y puesta en escena deprimente. Emma Marrone y su traje brillante tendrán que irse con la música a otra parte. A su ciudad, por ejemplo. 17. Eslovenia: horrible racha de cuatro canciones que solo evocaban la idea del suicidio y que alcanza su máxíma representación con "Round Round",...

Oda (anual) a la alegría I

Aquí estamos otro año más con un resumen resumidísimo, algo crítico y nada serio de nuestro evento anual favorito: Eurovisión. Este año, como siempre, ha habido sorpresas, países a los que echamos de menos y algunos a los que echamos de más. Sea como sea, la gala de anoche estuvo repleta de banderas fabricadas de las más extrañas maneras, hubo alguna que otra mariposa y un cubo colosal con el que cualquier cosa que se quisiese hacer parecía posible.  Sorprendió gratamente el tema de los anfitriones daneses a los 12 puntos- todo un acierto-, con los apóstoles, los meses, los chinos... (?) Y sorprendió ya no tan gratamente la oleada de abucheos a Rusia durante la gala. Dejando al margen los conflictos europeos, de los que no tengo la intención de hablar, demos paso a la música y al análisis de las 26 actuaciones de la gala final de Eurovisión 2014: 1. Ucrania: Mariya Yaremchuk y su hámster nos trajeron un "Tick Tock" pasado de vueltas. El hombre de la rueda apr...

Germán

"No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado".   (Proverbio judío) . Germán es un gandul como los que ya no se fabrican, un auténtico holgazán amante del yacer que envidia a los nenúfares por pasar el tiempo flotando panza arriba sobre el agua; un comatoso despierto, el perezoso más lento del grupo, Homer Simpson de la Alcarria y serpiente que con la excusa de digerir pasa quince días sin moverse; besa el suelo que la guerra arrasa, conduce tanques pixelados y enarbola espadas de madera en las ferias medievales, sueña con conquistar el mundo para imponer sus demenciales leyes basadas en su peculiar sentido común no-común, enardece a las masas con discursos al estilo Gurruchaga y responde a cualquier pregunta con claridad, concisión y oligofrenia: PATATA. Es un sinvergüenza sin vergüenza, exhibicionista de profesión, ridículo, escandaloso que canta para dar el cante, adulto infantil o niño crecidito, payaso que vive al lími...