Historia de un blog (o el último Ssssssh que ya no tiene sentido)
Este blog se creó en 2010 y, desde entonces, ha pasado infinitas noches en el corredor de la muerte. «Pero ciérralo, chica, si nadie lo lee». Lo cierto es que ni yo misma lo hago. Pero cuando coloco el cursor sobre la opción «eliminar blog» me posee un espíritu casi bíblico —como si yo supiese mucho de eso, ya ves tú— y me siento como Abraham levantando el puñal. «Ahora es cuando viene un ángel a sujetarme la mano, ¿verdad?». Y el bloguecito me mira con ojos de cordero —aún sin degollar— y con la voz de Isaac me dice «madre, ¿por qué me haces esto?». Y yo no puedo, claro. No puedo. He crecido en este rincón de Internet y, precisamente desde aquí, también he visto a Internet crecer. Nos hemos cogido de la mano mientras dábamos nuestros primeros pasos y decidíamos que, sin lugar a dudas, los memes de Cuánto Cabrón no daban nada de cringe . También hemos balbuceado la palabra «meme» hasta darle forma. Y «cringe». Hemos visto esos vídeos que no queríamos ver, escatológicos y macab...