Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2010

Lundi matin.

Todos los días son iguales. Me levanto, voy al baño y veo la cara de simio fuera de órbita con la que me encuentro todas las mañanas reflejada en el espejo. Repto hasta la cocina y coja una taza. Está sucia. La dejo en el fregadero, cojo otra y me cercioro de que está limpia. Me doy la vuelta y casualmente esquivo la puerta del armario que me he dejado abierta. Golpe de suerte. Me preparo el desayuno con el ánimo propio de un reo de muerte y degluto esas pequeñas bolas de azúcar y grasa llamadas cereales. Voy al baño y entro en la ducha temiendo resbalarme con la viscosa alfombrilla que parece estar ahí para cometer un homicido involuntario. Tras ducharme, mejor dicho, tras abrasarme y congelarme repetidas veces, salgo de la ducha. Hace frío. Me envuelvo en la toalla y me visto. ¿Y aquella camiseta que tanto me gusta y que me apetece ponerme justamente hoy? Está para lavar, obviamente. Preparo mis libros mientras escucho "La Boheme" y canturreo en francés. Cojo las llaves. S...