-Desmo, llevamos aquí varios días y ni siquiera me has dirigido la palabra. Lo siento. Lo siento de verdad... Sé que te vas a enfadar, pero ¿cuál es la pena máxima, Desmo? -La pena máxima -ríe nervioso-... Qué gracia. -Desmo... Se levanta del suelo y mira a Eda furioso. -¡La pena máxima se basa en echarnos de aquí! -grita enfadado. Agarra a Eda por los hombros y lo acerca a unos tres centímetros de su cara- ¿Sabes lo que es el purgatorio? La gente en el mundo de los humanos piensa que el purgatorio es un sitio al que vas a hacer tiempo, pero lo que no saben es que el purgatorio es precisamente su mundo. No como ellos lo ven, pero está ahí mismo -sus ojos se enrojecen completamente y se abren de par en par coléricos-. ¡Si nos envían al purgatorio, nos envían al mundo de los humanos, pero no con ellos! Solo como espectadores; no podemos interactuar con ellos, ni entre nosotros, ni con nadie. Estamos solos rodeados de gente. Por toda la eternidad. -Yo-yo-y...