Cruz
El bar estaba a rebosar. Apenas había sitio para los cuatro jóvenes que acostumbraban a tomar allí unas copas todos los viernes. Bueno, y los jueves y los miércoles y los martes y los lunes. Sin olvidar los sábados y los domingos de partido. -¿Os habéis enterado de que ha palmado el Carlos? -¿Qué Carlos? ¿El hijo de la de la administración de lotería? -Sí, ese, ese. -Y ¿eso? -Pos na, en un accidente de coche. Dicen que iba to pedo. -Joder, qué mal, si ese venía conmigo a clase en sexto de primaria. -Sí, y ya se le veía venir. -Mazo. -El año pasado me dijo Alex que le habían visto entrando por la noche con unos tíos en el correccional abandonado. A saber qué hacían. -Bueno, pero también me dijo a mí Ali que lo habían pillao robando en el estanco de Robles. -Y en el bar de arriba, ¿qué te crees? -Y los hermanos eran iguales también... yo sigo creyendo que el Luis fue el que me robó la bici. -A ti la bici, y al padre de mi vecina los limpias del coche y la anten...