Cuarto de Libra con Queso
La ducha está goteando. Me levanto para ver qué ocurre y de repente te veo. Ahí estás, tirada en el suelo, apenas respirando y con los ojos entrecerrados. Me acerco a ti. Parece que no me ves. Meto la mano en tu jaula y te doy unos toquecitos con el dedo. Te asustas, te inquietas. Te retuerces sobre ti misma con las patas hacia arriba, como si fueras a ser capaz de defenderte de mí. Cojo tu jaula y la llevo conmigo. Te dejo a mi lado mientras toco el piano y de vez en cuando te miro y compruebo que sigues respirando. Te levantas. Comienzas a temblar , a desestabilizarte, tus patas no aguantan más, no te quedan fuerzas. Te arrastras. Paras algunos minutos para descansar. Vuelves a levantarte, tu patas flaquean y te caes. Sigues arrastrándote. "Cierra los ojos" te digo, "ciérralos y duerme, y todo acabará. Te lo prometo" balbuceo. No me haces caso, y mueves tu inflamado cuerpo unos centímetros hasta que no puedes más. Pongo música. Parece que Always de Panic at the Di...