Tú bien sabes que
Ojalá fuese un gorrión, que puede volar lejos sin importar el hambre y el frío. No tiene ataduras, solo tiene que volar. Ojalá fuese una estrella de mar, que a partir de sus heridas y cortes vuelve a crecer, como si nada le hubiese ocurrido. Ojalá fuese una mariposa, que, aun atrapada en un bote de cristal y con sus alas rotas, sigue siendo bella. Ojalá fuese un lobo, que solo tiene que aullar para que su manada acuda en su ayuda. Ojalá fuese un león, capaz de aguantar arañazos y mordiscos y, aun sangrando, no dejar de luchar. Ojalá fuese una pantera, que, aunque podría devorarnos, la consideramos hermosa. Ojalá fuese un escorpión, capaz de clavarse a sí mismo su aguijón cuando todo va mal. Ojalá fuese un ciervo, que observa, siempre alerta, erguido, elegante y poderoso, cada esquina de su bosque. Ojalá fuese una cobra, que al sentirse amenazada es implacable. Ojalá fuese un delfín, cuya inteligencia no le impide ser hermoso. Ojalá fuese un g...