Oda (anual) a la alegría II

14. Francia: a los franceses solo los salva lo bonito que es su idioma. En la actuación de TWIN TWIN vimos un intento de disparate musical como el de Pollapönk, pero con distinto resultado. El conjunto música-puesta en escena quedó muy flojo y, aunque se agradece la frase en castellano, la estética no salva el espectáculo. Lo siento, Francia.

15. Rusia: ay, ay, ay, estos rusos últimamente no dan una. La canción era demasiado aburrida, una de las hermanas Tomalchevy parecía totalmente atemorizada, la puesta en escena distraía pero no ocultaba las debilidades de "Shine"... Mal, todo mal. Suerte el próximo año.

16. Italia: no vamos a ningún lado comentando esto. Canción aburrida y puesta en escena deprimente. Emma Marrone y su traje brillante tendrán que irse con la música a otra parte. A su ciudad, por ejemplo.

17. Eslovenia: horrible racha de cuatro canciones que solo evocaban la idea del suicidio y que alcanza su máxíma representación con "Round Round", una canción floja como un pedo en una iglesia, y que la bonita puesta en escena, como ya sabemos por experiencia, no puede levantar. Pues nada, Eslovenia, a seguir haciendo... lo que hagáis en Eslovenia. 

18. Finlandia: bien, ya era hora. Softengine nos trajo un tema moderno y bastante pegadizo acompañado por un espectáculo algo soso pero correcto. Mentiría si dijese que no me parecieron unos Kings of Leon finlandeses, pero su canción comercial y la actuación entretenida los dejaron a la altura del festival. Aprobados con notable. 

19. España: bien... ¡bien! ¡bien! ¡bien! En este año 2014, por primera vez desde que tengo memoria de eurofan, he quedado completamente satisfecha con la actuación de España en el festival. Pastora Soler nos maravilló con su voz, pero su canción no fue demasiado llamativa. Sin embargo, Ruth Lorenzo lo ha reunido todo en un solo espectáculo. Canción estupenda, artista que se come el escenario, una puesta en escena increíble y una mezcla de idiomas que hacen que el tema sea más ágil y llamativo. Merecemos nuestro puesto en el "top 10".

20. Suiza: ¿para qué hacer relojes si se pueden exportar guapetones como este? Sebalter nos enseñó que detrás de esa sonrisilla pícara había un silbido la mar de pegadizo, una canción digna de una gala final y una maestría con el violín que nos vuelve locos. Esto sumado a una puesta en escena simple pero bonita y a la aparición siempre agradable de un banjo en escena eleva a "Hunter of stars" a lo más alto de mi ranking personal. 

21. Hungría: el espectáculo empieza dando la impresión de ser uno más sin integrar, pero a medida que avanza adquiere un sentido y culmina en un final feliz para una historia de temática algo dura pero muy bien llevada. La canción es muy pegadiza y está maravillosamente interpretada. A correr. 

22. Malta: los integrantes de Firelight de niños cayeron a una marmita llena de discos de Mumford and Sons, y claro... se convirtieron en algo igual de genial. Debutaron con una canción folk fantástica y con una puesta en escena alegre, dinámica y de aspecto improvisado. Chachisérrimo. 

23. Dinamarca: no vamos a decir que Basim y su típica canción de amor puedan alcanzar a Sanna Nielsen o a Aram Mp3, pero lo intentan y lo importante es eso. Se nota que la canción tiene ganas de ser alegre y esperanzadora, lo que nos hace tender la mano para levantarla del suelo. En cualquier otro concurso de menos nivel hubiese ganado seguro. Una pena que esto sea Eurovision.

24. Países Bajos: "Calm After The Storm" es una canción de estilo telenovela, que no avanza nunca. Pasamos toda la actuación esperando algo... no sé... ¿música?. Pero no, seguimos recorriendo la carretera sin llegar a ningún punto, y eso no puede ser. Ya decía José Mota que si hay que ir, se va, pero ir pa' na, es tontería. Aplíquense el cuento. 

25. San Marino: ayyyyy, para una vez que llegan a la final... Hemos de reconocer que la canción es pegadiza y parece sacada de una película antigua de James Bond. Pero quizá fue el toque clásico o la puesta en escena al más puro estilo "La Sirenita" lo que hizo que el espectáculo quedase flácido, seco, sin vida. No nos preocupemos, la próxima será mejor (si es que hay próxima). 

26. Reino Unido: me faltaron unos tótems y cuatro búfalos y águilas por allí cantando con Molly, pero aun así la actuación cerró la gala con elegancia y atrevimiento- y sin pasarse de lista-. Atentaríamos contra el octavo mandamiento si negásemos el hecho de que el estribillo era como una nana en comparación con el resto de la canción, pero bueno, nadie es perfecto. El balance final de la actuación es positivo incluso teniendo en cuenta que la voz de la cantante dejaba bastante que desear. 

Tras este análisis informal de cada una de las 26 actuaciones puedo compartir mi opinión sombre quién debería haber ganado el festival, y ese no es otro que... *redobles*

¡Suecia, representada por Sanna Nielsen con el tema "Undo"!

Espero que esta entrada haya servido de algo (para hacer tiempo en la parada del autobús, en la sala de espera del dentista o lo que sea).

Gracias, eurofans y eurofóbicos, y hasta la próxima.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Si no puedes cantarlas, critícalas I

Mentalidad borrosa

¿Es aquello una luz?