Lecciones de S. Larson: el zapping
-Señor Larson,- dijo el pequeño alienígena- tengo
dudas sobre este planeta. Hay cosas que no entiendo bien: los parquímetros, los
seguros de vida, los anuncios de coches…
-Entiendo…
-Pero hay algo que me perturba mucho más y que me gustaría
terminar de comprender: el zapping.
-Hmm…
-Necesito entenderlo. ¿Cómo se hace zapping, señor?
-Viendo tu preocupación me siento obligado a
explicártelo, y dado que sé perfectamente que tu método de aprendizaje es algo
diferente al nuestro y te costaría entenderme, te lo pondré más fácil:
Si acecha la oscuridad
y en tu frío y pobre hogar
no haya quien pueda dar
respiro a tu soledad,
no te queda más remedio
que encender esa pantalla
y tragarte la morralla
que vomita El Intermedio,
o si puedes, ¡válgame!
todo tu orgullo tragar
y por no estar solo, aguantar
lo que diga Sálvame,
así esquivarías
las charlas sobre el gobierno,
que arden como el infierno,
en Intereconomía.
En cuanto fuerte te sientas
cambia, mas no a El Barco
que seguirá flotando en un charco
hasta la temporada ochocientas;
si lo tienes dominado,
por suerte, irás a dar
con Saber y Ganar
y la inmortalidad de Jordi Hurtado;
mas si caes en el horror,
no sabiendo castellano,
te encontrarás con Gran Hermano
o peor: Gandía Shore.
Si escapas de todo cuento
que te cuenten en La1,
darás con Fórmula Uno
o de Antena 3 el tiempo,
o quizá con tertulianos
o quizá con un anuncio
o quizá con un renuncio
del Papa en el Vaticano,
Huir de esto no es opción.
Del fútbol y culebrones,
de la MTV y tostones
que se ponen sin razón,
liberarte no podrás
pues tarot y teletienda,
pornografía y la ruleta
del casino encontrarás.
-Su televisión es algo mediocre, ¿no cree?
-Es posible.
Comentarios
Publicar un comentario
Elige tu comentario sabiamente...