D...
Un día decidí no decidir.
No pensé que aquel camino de rosas que se presentaba ante mí quedara alterado por
una sola espina clavada en mi zapato. ¿No podía disfrutar,
acaso, de lo que la vida me brindaba sólo porque aquel dolor,
que siendo solo uno, dolía como mil? Quizá debía renunciar, no
por mí, sino por ti, quizá debía dejar atrás todo lo que quería
por permitirte encontrar la paz, pero dime: ¿estarías dispuesto
a aceptar esa paz que te regalo? No. Sé que no lo harías. Te
doy la oportunidad de alejarte de mí, de olvidarme, de odiarme,
de abandonarme para siempre si con eso consigo calmar tu dolor
y otorgarte la libertad de ser feliz. Sé feliz por mí, tal y como yo te
pedí y pido. Sé capaz de superarte y superarme, dejando atrás tus
errores y los míos. Déjate ser libre de "vivir por alcanzar" y busca en
esta vida el "vivir por el vivir". Si eres capaz, perdona mis errores,
pero no los olvides; entiende que, de haber podido, bien hubiera
ayudado a tu felicidad con todas mis ganas. No dejes que nada de
esto te hunda, porque no lo merece. Intenta adaptar la mente al
corazón, la razón, al sentimiento, y piensa en el mañana como
si fuera el hoy, como si estuviera tan cerca que pudieras acariciarlo
con la punta de tus dedos. Si así lo decidieras, nada cambiaría por
mi parte; si te negaras a aceptar que esta verdad es tan injusta y tan
cruel, todo cambiaría para mí. Huiría si quisieras y aceptaría que así
fuera; me mantendría contigo hasta el final de esta vida si afectarte no
pudiera. De esto la decisión es tuya y nada puedo opinar, pero si algo
en mi mano estuviera, cortaría el lazo que te ata, que te mata lentamente
y te diría adiós si con eso ya supiera que la vida te perdono y tu la mía
maldijeras. Me culpo cada hora por lo hecho y no encuentro solución.
Hallo la paz por mi derecha y la guerra me ataca por la izquierda.
Sabes que haría lo que fuera por buscar lo que tú me procuras cada día y ganarlo para ti.
No lo olvides nunca, por favor.
Comentarios
Publicar un comentario
Elige tu comentario sabiamente...