De héroe a cero

Crónica de un concurso de belleza.

Me senté a esperar mi turno junto a una chica rubia de pelo corto que lucía una banda rosa sobre un precioso vestido azul. Parecía segura de sí misma, parecía que sabía que iba a ganar. Mientras pensaba en lo que había hecho (inscribirme en un absurdo concurso que materializa a lo que, en un principio, es una persona) observé pausadamente a los miembros del jurado. Eran tres, como tres puñales. Uno de ellos, el más bajo, se escondía bajo su gorra y sus gafas de pasta cuando decía "no eres lo que buscamos" o " ¿en serio?"; el que parecía más indulgente no hacía más que posar su mirada sobre la chica rubia que estaba junto a mí, lo que me dio pie a confirmarme quién sería la ganadora. El tercero, simplemente, parecía que estaba allí por casualidad, sin ganas, y con la esperanza de que aquello terminara cuanto antes. Entre divagaciones absurdas y golpecitos de mi dedo a la patilla de mis gafas, llegó mi turno. 

-Da una vuelta- dijo el primero de ellos- ¿qué opináis?

Se reunieron en un fingido corro, y comenzaron a hablar de manera casi críptica y susurrante. Señalaban de vez en cuando y se sonreían. "Estaría mejor en un escaparate" pensé. Eso me hizo acordarme de Edward Hopper y de las innovadoras corrientes del arte norteamericano, y ello me llevó, sin quererlo, a Malevich y su dichoso Cuadrado negro sobre fondo blanco. ¿Por qué? No lo sé. Lo único que sé es que no podía contener la risa, cosa que al jurado, especialmente al patriarca, no le gustó ni lo más mínimo.

-Mira- dijo- en la escala Sexy-Loca, estás loca. ¡Siguiente!

Miré al suelo, el único lugar donde sólo la ley de la gravedad tenía algo que ver conmigo, y arrastré los pies hacia mi asiento.

-Ellos son así- me dijo la futura ganadora- Además, no te han dicho nada tan malo.- sonrió.

Cuando la dramática ceremonia terminó, me fui dando tumbos a mi casa donde me esperaba un espejo radiante recién limpiado. Me miré. Cuando lo hice antes de salir de casa reflejaba otra imagen bien distinta a la que veía en ese momento. "Cómo se nota que ahora está limpio".




Comentarios

  1. Cuadrado negro sobre fondo blanco es relacionable con todo.
    Por cierto encantadora visión de un concurso de belleza, muy Pío Baroja.

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