Interrupción en mi misantropía

Os he odiado y lo sabéis.
Os he odiado y os ha gustado que lo hiciera.
Os he odiado y me habéis provocado.
Os he odiado por vosotros.
Os he odiado por mí.
Os he odiado porque así me lo dicta la razón.
Os he odiado porque no somos iguales.
Os he odiado porque me habéis obligado.
Os he odiado por caer demasiado bajo.
Os he odiado porque creí haber subido demasiado alto.
Os he odiado y me odio por odiaros.
Os he odiado por alejarme de vosotros.
Os he odiado por demostrarme que sois animales.
Os he odiado por ser crueles.
Os he odiado sin querer.
Os he odiado incluso cuando me habéis tratado bien.
Os he odiado y, hasta dentro de algún tiempo, os odiaré sin remedio.
Os he odiado y, en el fondo, no me arrepiento; sin embargo, y aunque me cueste creerlo, por un instante me he olvidado de cuánto os odio y he recordado cuánto os quiero.

Gracias (a ti) por recordármelo. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Si no puedes cantarlas, critícalas I

Mentalidad borrosa

¿Es aquello una luz?