No es normal
"Hasta cierto punto, las cosas más raras pueden ser normales. Lo que tú has hecho no lo es".
Mientras caminaba por la calle he imaginado la posibilidad de que un coche saliera de la vía e impactara conmigo. He pensado en qué pasaría si eso sucediera: un funeral convencional, un ataúd brillante por fuera y mediocre por dentro, una eternidad incorpórea en algún sitio que no se parece a mi casa, un par de lágrimas de algunos e indiferencia de otros. Indiferencia.
-Oye, que "esta" se ha muerto.
-Ah, ¿y qué hay de cena?
Hoy por hoy, mis "ángeles" me han abandonado; no solo se han marchado, sino que me han pisoteado antes de hacerlo. Nunca entendieron mis palabras o nunca quisieron entenderlas, alguno de ellos pensó, incluso, que querría volver a recuperarlo después de lo que me hizo (hecho más que alejado de la realidad); me ayudaron a ser feliz para arrebatarme la felicidad porque no son capaces de hacer otra cosa. No son ángeles. No son nada.
Y pensarán que yo me sentiré feliz después de dejarlos, que retomaré mi vida al puro estilo "happy-pompa" y caminaré entre nubes de algodón, que seré la que no he sido nunca y me convertiré en un ente desconocido. No.
Seguiré como hasta ahora: mal, arrastrando, gritando y maldiciendo, como antes de conocerlos, porque para mí han muerto; mi nueva tarea será borrar cinco meses de mi memoria.
Recuerda que nuestro "borrón y cuenta nueva" lo empezaste tú olvidándote de mí.
Comentarios
Publicar un comentario
Elige tu comentario sabiamente...