Aperitivo

-Hola, ¿qué tal?

-Mal, si no, no estaría aquí.

-Bueno, aquí no vienen los locos, sino que vienen las personas con problemas que otro especialista no puede solucionar.

-Yo no he dicho que esté loco, he dicho que estoy mal.

-Dime, entonces, qué te ocurre.

-No sé por dónde empezar. Por una parte, me encuentro mal físicamente en ciertas ocasiones, muy concretas y que sé bien cuándo van a darse. A esto se le suman las depresiones espontáneas que me aparecen de vez en cuando. Por otro lado...

-Espera, explícame eso último.

-A ver, a veces, sin motivo aparente, me deprimo. Diría que son "ataques"; me ocurren rápidamente, sin avisar y muy intensamente.

-¿Qué sientes exactamente cuando eso te pasa?

-Siento que haría cualquier cosa por salir de donde estoy, y no me refiero al lugar. Busco alternativas a mi situación y no las encuentro. Me siento encerrado.

-Cuando esto te ocurre, ¿sientes que querrías acabar con tu vida?

-Sí.

-Entiendo. Bueno, Mauro, esta primera visión nos será muy útil para trabajar tu problema.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Si no puedes cantarlas, critícalas I

Mentalidad borrosa

¿Es aquello una luz?