Ssssssh II
Me reconforta, otra vez, saber que jamás leerás esto.
Ha pasado ya más de un año desde que escribí "Ssssssh", y, aunque las cosas han cambiado mucho, no me asusta reconocer que aquello que escribí no ha cambiado demasiado.
No sirve de nada decir que no sigo pensando en ti, que no sigo queriendo pasar tiempo contigo, y que, por lo tanto, te echo de menos.
Y podría pasar el rato escribiendo sobre Teletubbies o ponies o alpargatas, porque no vas a leer nada de esto. Que ya te vale, por otra parte, no estar pendiente de lo que escribe una futura escritora de éxito... Pero bueno, hoy me siento generosa, así que también puedo perdonarte eso.
En ocasiones tengo la sensación de que no ha pasado nada de tiempo, de que no te has ido de mi lado nunca (porque eres un poco pesadito, intuyo), y pienso en que si te viera, las sonrisas y las bofetadas te las daría a partes iguales. Entonces ocurre lo que ocurre, me cruzo contigo y, en vez de acercarme a darte la paliza que mereces, me quedo sentadita en mi asiento, entendiendo que el odio y el rencor se han hecho cada vez más pequeños y se alojan en una esquina de mi interior.
Tengo muchas más cosas que decir, pero también tengo muchas más cosas que hacer ahora, así que, como no vas a leer esto nunca, jamás sabrás nada ni podrás preguntarme qué es eso que me queda por decir.
Si por algún casual lees esto... pues avísame para que así pueda ocultar mejor a los ojos indiscretos lo que escribo.
Y... eso es todo... ¡Adiós!
Elimina esa pureza de la que te hable, no es útil. Solo te pisotean si te ven pura e inocente, haz me caso lo vivo todos los días. El TruLuv no existe, son todo patrañas y cuentos que nos contaban antes de dormir para crearnos ilusiones que luego pudieran rompernos.
ResponderEliminarNo eches de menos a la gente ordinaria y menos aún a sucesos como este.
Ya sabemos que TruLuv no existe, pero hay que ir paso a paso. Efectivamente, los cuentos que nos contaban son mentiras para irnos a dormir, y la vida es bien distinta. Es por eso que escribo esta entrada: si la vida fuese un cuento no estaríamos aquí.
ResponderEliminar