¡¡Socorro!!

Estaba Beh Panic en su habitación estudiando, o haciendo que estudiaba mientras miraba embobada su póster de Panic at the Disco, cuando su madre le dijo desde la cocina: "Beh, hay miel para merendar."
En ese momento su sinapsis volvió a ser la que era, y con gran excitación, corrió a por su refrigerio tan rápido como pudo. Pero hete aquí por sorpresa o dolor, que el pequeño cuenco marrón que habitaba desde hace poco tiempo en la estantería, se vino abajo al rozarlo y las hierbas aromáticas que contenía se esparcieron por todo el suelo.
El enorme estruendo hizo que "Mamá Panic" saliera de su habitación con cara de asesina en serie.

-(Gruñido ensordecedor) ¿Qué has hecho?- preguntó.

-Yo, nada. El "helecho ese" se me ha tirado encima, lo he visto con mis propios ojos...quería matarme...

-Recoge todo ahora mismo...mi pobre tomillo...

Beh Panic recogió a regañadientes, aún sabiendo que había tenido la culpa al haberle dado con el brazo al pasar, el tomillo, pero cuando se disponía a colocarlo de nuevo en el recipiente vio como la planta, sin vergüenza ninguna, sacaba la lengua y la obsequiaba con una sonora pedorreta.

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