Si no puedes cantarlas, critícalas II


13-Azerbaijan. ¿La fama cansa? Es lo que parece. Da la sensación de que Azerbaijan se ha sumido en el hastío de la popularidad y la victoria, y ha decidido perder este año. Para ello, ha presentado a una cantante vestida de princesa cisne, que, aunque canta bastante bien, nos hizo dormirnos cuando sólo íbamos por la 13º actuación. La canción titulada When the music dies, entrañaba un mensaje oculto: cuando la música muere... de sopor.

14-Romania. Me enorgullezco. Me enorgullezco de que un país como Rumanía decida cantar en español, y confieso mi eterno agradecimiento. Ahora bien, la canción no era buena; y, a pesar de la alegre actuación, el timbre de la cantante hizo caerse el débil y tambaleante castillo de naipes que era este tema. Aun así, los animo y los invito a reflexionar sobre ello, para que la próxima vez puedan obtener una merecida victoria. Y una vez más, gracias.

15-Denmark. ¡Ay! ¿En qué estaban pensando estos daneses cuando eligieron al intérprete que daría la cara por su país? Pues estaban pensando en Disney Channel, porque esta niña nos recuerda significativamente a Taylor Swift. La estética no estuvo muy mal, pero la cantante gritaba demasiado, y resultaba realmente irritante. La canción no fue para arrancarse los tímpanos, pero no nos emocionó lo suficiente. Venga, Dinamarca, ¡arriba ese ánimo! 

16-Greece. Grecia no ha vuelto a ser la misma desde que presentaron aquel gran espectáculo llamado Opa!, repleto de bailarines y movimiento; y adornado con el característico color blanco-griego. Grecia, ¿qué ha pasado este año? No es digno de vosotros enviar esta clase de paparruchas comerciales. Además, que la canción se llame Aphrodisiac y haya una ostra en el fondo del escenario, es bastante siniestro. No me he molestado en traducir la canción, pero me lo imagino.

17-Sweden. Aquí está la ganadora por diferencia, la china-sueca con su Euphoria. El título de la canción es sospechoso porque quiere decir que ya sabían que iban a ganar, y todos los demás ni nos lo imaginábamos ( obviando las semifinales, etc). Pero nada hay que discutir, teniendo en cuenta que la mitad o mayor parte de los votos de un país los emite un jurado profesional, y no el ciudadanito de a pie. En fin, la canción era discotequera total, muy comercial, sin un especial valor musical; y nos recordó al estilo David Guetta con When love takes over, etc. Pues nada, lo que dice Europa...

18-Turkey. ¡Ahora empieza lo bueno! Los turcos nos han asestado un buen cimitarrazo en la cabeza con esta canción. La puesta en escena es una locura mayúscula, como la canción en sí; pero es claramente alegre, marinera, transmite emociones, sensaciones. Cierto es que la versión en directo no fue admirable, sino apoteósica, pero Can Bonomo supo guardar el tipo. ¡Muy bien Turquía, ese es el espíritu!

19-Spain. ¡Por los pelos! Sólo nos faltó una canción que no le hiciera a uno chirriar los dientes, para haber terminado cuartos o quintos. Sienta realmente bien estar en la columna de la izquierda, y no abajo a la derecha; pero va a hacer falta mucho esfuerzo ( y lo que no es esfuerzo...) para ganar la próxima vez. Si queremos avanzar puestos, lo mejor sería cantar en inglés, con grandes voces como las de Pastora Soler o Daniel Diges ( escogidas con muy buen criterio), y enviar canciones algo más... más... potentes, brutales; para poner al público de pie y que pierda las huellas dactilares de tanto aplaudir. ¡Estamos al borde del triunfo!

20-Germany. Bueno, bueno, no está mal, Alemania. El cantante tiene una voz aceptable y, aunque nos recordó en gran medida a Daniel Powter, lo recibimos con agrado. La canción fue algo pobre, pero nada que no se pueda solucionar. ¡Bien, Alemania, bien!

21-Malta. La canción fue algo penosilla, pero el espectáculo nos distrajo a todos y camufló perfectamente las carencias musicales. Bien hecho, pero la próxima vez hay que esforzarse más, ¿eh?

22-F. Y. R. of Macedonia. Hubo cierto parecido con Nightwish, y eso es algo respetable; sin embargo, si queremos oír ese tipo de música decimos: Tarja, canta.
Pero bueno, no hay que venirse abajo, la cantante macedonia es buena, y la canción también. ¡Teneis mi voto positivo, Macedonia!  

23-Ireland. ¡Alabado sea el Dios de los horteras! Qué actuación en directo tan decepcionante. Todos esperábamos que Jedward nos sorprendiera hasta que los ojos se nos salieran de las cuencas, pero este año nos han dejado fríos, gélidos. Los trajes de Caballeros del Zodíaco, bueno; la fuente, vale; los tupés, venga; pero los gemelos John y Edward no pueden permitirse el lujo de cantar mal y bailar peor. ¡Qué arritmia! Al menos, la canción tiene su aquel: la primera vez que se escucha da pena; la segunda vez, comienza a ser pegadiza; y así hasta que uno sueña con Waterline. ¡Sí a Jedward, pero hay que ponerse las pilas!

24-Serbia. ¡Esto sí! ¡ESTO SÍ! Esta canción sí que merece una ovación. Serbia nos ha sorprendido siempre con buenas canciones, fuera la fanfarria Ovo je balkan o fuera una simple balada; pero este año se ha superado. La voz del cantante no fue para quitarse el sombrero, pero tampoco lo hizo mal. Sin embargo esto se vio eclipsado por la magnífica musicalidad del tema Synonym, y la riqueza de los instrumentos utilizados. ¡Muy bien, Serbia, así me gusta!

25-Ukraine. Prodigio del espectáculo. El tocado de la cantante ya nos hizo pensar en la rareza de la performance, pero cuando las pantallas bailarinas comenzaron a lucir, dijimos; ¡Basta, es demasiado bueno para nosotros! Con este tema nos han hecho saltar del sofá y ser sus invitados en este maravilloso convite de movimiento. Los convidados bailamos al son de Be my guest y su na na na como si no hubiera mañana, y nos dejamos llevar por esta canción asquerosamente comercial y pegadiza. Consejo: cuanto más volumen, más gente, y más grande sean el escenario, los colores, y las pantallas; mejor. ¡Genial, Ucrania!

26-Moldova. ¡Uf! No sé muy bien cómo empezar con esto. Por una parte, el espectáculo fue satisfactorio: color, baile, alegría; bien. Pero por otra parte, aunque la canción no era muy mala ( tampoco muy buena), nos faltó algo. Puede ser porque actuaron después de Ucrania, que dejó el listón muy alto; o puede ser porque simplemente, no estaban a la altura. Sea como sea, no estuvo mal, y superó con creces a otras actuaciones. ¡A currar, Moldavia!    


Y, sin lugar a dudas, mi ganador de este año es: ¡Serbia!



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