Poesía

-Es mi momento,- dijo la espontánea poetisa- escucha mis versos improvisados.

-Querrás decir los versos que vas a hacer con lo primero que te venga a la cabeza. "Me palpita el corazón cuando veo tu camión..."

-Shhh,- chistó a su amigo- no me seas cutre. No es eso, es poesía.

-"Toda esa chulería no significa poesía. El comentario ese tan chulo te lo metes por el..."

-¡Eh!- vociferó-. No te rías de esto. En serio. Prepárate para escuchar los mejores versos de la historia del arte como tal. Ejem...

No hay insidia más impía
que tener un compañero
que se limpie con moquero
de papel de poesía.

No hay tragedia más penosa
que vivir con un maldito
que de gris tiene poquito
y de lo demás poca cosa.

De tener que elegir
bien padecería a un perro
que no sube hasta un cerro
de su tontuna a presumir.

Mas por mí bien está
convivir con un tarado
que en su vida a eclipsado,
ni lo hace ni lo hará,

a una simple mariposa
con cerebro de bichito
de cabeza con poquito
que de vacía es espaciosa;

y así seré tras él
sombra grande e imponente
que tape sol de poniente
y lo deje como la hiel,

para así poder triunfar
y que puedan escribir
que ella pudo relucir
como mierda en un solar.

-Eh... ¿qué ha sido eso?

-Poesía.

-Ah, me ha dado la sensación de que te metías conmigo.


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