Los doce días de Navidad.
El primer día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló un batido helado de chicle y lentejas.
El segundo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló dos mapaches travestidos persiguiendo a un perro con cara de cohete.
El tercer día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló tres tristes tigres trigonométricos que tragaban trigo traumáticamente en el trigal triangular de la trastienda.
El cuarto día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló cuatro bicicletas sin ruedas y sillín de paja.
El quinto día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló cinco petates rellenos de estiércol, con un dibujo "estupén"
El sexto día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló seis Cthulhus blanditos con ojitos de regaliz.
El séptimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló siete vinilos de Elton John interpretados por David Hasselhoff y Enrique Iglesias.
El octavo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló ocho Frostys the Snowman y un Nat King Cole cubierto de harina de tempura.
El noveno día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló nueve trompetas machacantes con airbag y cinco programas de secado.
El décimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló diez monos susurrantes con seis patas y gorrito de Santa Claus.
El undécimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló once chaquetas perrunas con rabo, orejas y ladrido matutino.
El duodécimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló doce puñados de cigarras muertas con sabor a ketchup y tacto absolutamente aterciopelado.
¡Jo, cómo mola este súper-cirujano molón del quinto!
El segundo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló dos mapaches travestidos persiguiendo a un perro con cara de cohete.
El tercer día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló tres tristes tigres trigonométricos que tragaban trigo traumáticamente en el trigal triangular de la trastienda.
El cuarto día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló cuatro bicicletas sin ruedas y sillín de paja.
El quinto día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló cinco petates rellenos de estiércol, con un dibujo "estupén"
El sexto día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló seis Cthulhus blanditos con ojitos de regaliz.
El séptimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló siete vinilos de Elton John interpretados por David Hasselhoff y Enrique Iglesias.
El octavo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló ocho Frostys the Snowman y un Nat King Cole cubierto de harina de tempura.
El noveno día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló nueve trompetas machacantes con airbag y cinco programas de secado.
El décimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló diez monos susurrantes con seis patas y gorrito de Santa Claus.
El undécimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló once chaquetas perrunas con rabo, orejas y ladrido matutino.
El duodécimo día de Navidad, el súper-cirujano molón del quinto me regaló doce puñados de cigarras muertas con sabor a ketchup y tacto absolutamente aterciopelado.
¡Jo, cómo mola este súper-cirujano molón del quinto!
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